Bolsos originales

Durante muchos años, en las diferentes culturas y épocas en los que el ser humano ha ido viviendo, ha sido necesaria la utilización de un lugar donde guardar los ítems más importantes que debíamos transportar de un lugar a otro.

 

Historia del bolso

Los primeros orígenes de los bolsos datan de la época prehistórica, y aunque no haya documentación que lo acredite, si que se han encontrado pinturas rupestres en las paredes de antiguas cuevas que reflejan elementos similares a lo que hoy conocemos como bolsos. Evidentemente no podemos afirmar su uso, pero podría ser deducible que fueran usados como herramientas para recolectar comida o guardar utensilios de caza.

Fue a partir de aquí que cada vez fueron evolucionando más, hasta llegar a la Edad Media. En ella los bolsos eran confeccionados con la misma tela que los vestidos y atados en la cintura. Pasaban desapercibidos pues era una época donde los vestidos eran excéntricos y destacaban por encima de los demás complementos.

Una vez pasada esa época ya fue en la Revolución Francesa donde revivió la moda de la túnica romana y revivieron los estilos más simples y neutros, volviendo el bolso como complemento, también conocido como retículo o ridículo. Aquí fue donde empezó a crearse como complemento únicamente femenino, pues los hombres solamente debían conservar el dinero, y las mujeres necesitaban un espacio superior donde conservar todos sus utensilios de retoque. Esta pieza se llevaba debajo del pecho sujetado con asas, y solían ser muy elaborados con todo tipo de ornamentos, en resumen, bolsos originales.

Hoy en día podemos observar que es también en las diferentes culturas que el bolso ha evolucionado y ha tenido telas y formas diferentes.

En China por ejemplo, era típico el uso de la seda, y lo que más habitual era, era llevar pequeñas bolsitas con finas cuerdas atadas arriba en forma de asa.

En África los estampados étnicos abundaban en los diferentes bolsos creados a partir de materiales naturales como el bambú, así como bolsas creadas a partir de piel de diferentes animales y solían ser utilizados básicamente para guardar las herramientas básicas, o comida.

Por otra parte, en la cultura islámica lo más común era que los hombres utilizaran bandoleras, mientras que normalmente no ha sido casi nunca un objeto relacionado con la moda en torno a la mujer.

Actualmente el uso del bolso está ya esparcido por todo el mundo, y aunque quizás no se use igual para guardar los diferentes ítems, si que tiene una única función, ayudar a transportar objetos.

En la cultura occidental por ejemplo, hasta ahora estaba mal visto que un hombre llevara un bolso para guardar sus cosas, pero el hecho del cambio cultural, la globalización, y el ritmo de vida que se está impartiendo hoy en día, han favorecido la creación del bolso masculino, llegando a ser incluso una de las prendas más valoradas por los grandes diseñadores. Es muy raro ver un desfile masculino hoy en día y que no salga algún diseño de bolso que seguramente marcará tendencia en la próxima temporada.

 

Diferentes tipos de bolsos, diferentes mujeres

El S.XX lo cambió todo. Las mujeres fueron liberándose de sus cadenas y poco a poco desaparecieron los corsés, los vestidos pomposos y los complementos pesados. Fueron instaurándose los pantalones, la lencería simple y ligera, y los looks cómodos para facilitar el movimiento a esa mujer que conocemos hoy en día que necesita sentirse libre.

Parece una contradicción que aun habiendo roto los estándares tradicionales, siguieran llevando bolso, pero es que con el tiempo es un complemento que ha reafirmado la condición femenina, que permite transportar cualquier objeto que necesite en cualquier momento y que completa cualquier vestimenta con sus juegos de colores, telas y formas, dando lugar a bolsos simples, bolsos originales o bolsos vintage entre otros. Además también se ha podido observar un gran cambio últimamente en la confección de bolsos.

La sociedad está de cada día más concienciada sobre la necesidad de respetar y cuidar el planeta, y es por ello que cada vez son más las personas que reniegan de las pieles y el plástico y optan por elegir un material natural como serian las telas o los bolsos que provengan de objetos reciclados. Además este tipo de bolsas, normalmente cuadradas y de asas con longitud media, sirven para guardar todo tipo de objetos, son reutilizables, no contaminan y sus precios no suelen ser muy elevados, aunque realmente hoy en día la forma ya está variando y adaptándose a todas las demandas, porque la gente le está dando más importancia al hecho de tener un bolso hecho a mano y que sea ecológico al hecho de que sea más barato, o una pieza de lujo si tiene que estar hecho a costa de otros factores como la explotación infantil o la muerte de algún animal.

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